miércoles, 13 de abril de 2011

Mi experiencia con la diabetes...

Mi experiencia con la diabetes ha cambiado mucho desde hace 27 años, desde que fui diagnosticada con diabetes tipo 1.
Al principio fue aprender lo más que pudiera sobre la diabetes, saber qué era, porqué apareció, qué futuro me esperaba, si podría tener hijos o no, cuál era mi expectativa de vida. Poco a poco fui adquiriendo libros, ya que en ese entonces, no había tanta información como ahora con internet. Cualquier información que obtuviera sobre diabetes, la devoraba. Aunque fuera información muy técnica, la leía. A veces no entendía mucho. Pero tengo a mi hermana quién es mi diccionario de términos médicos y es ella quien me descifra lo que no entiendo. Aún ahora que se más cosas, hay muchos términos que todavía desconozco y requiero su ayuda.
He aprendido mucho sobre como manejarme sola. Excepto claro, cuando hay que cambiar esquemas de insulina, agregar medicamentos u otras enfermedades, se lo dejo a mi equipo médico. Pero he aprendido a ajustar mis dosis de insulina, a
modificar mi dieta, ha tomar medidas con las hipoglucemias y con la hiperglucemias, a hacer ejercicio, etc.
Tuve la oportunidad de cursar el Diplomado de Educación en Diabetes, y después certificarme. Trabajé de voluntaria en ANMED, y fui, por un tiempo, la encargada de toda la página web.
Al principio, únicamente quise estudiar para saber más de mi diabetes. Sin embargo, los últimos años que he invertido en esto de la educación en diabetes han cambiado la perpectiva que tengo de mi diabetes y en general de la diabetes.
Me considero una persona afortunada por tener más conocimientos, y por poder ayudar desde mi trinchera, a difundir la importancia de la EDUCACIÓN EN DIABETES.
Valoro y reconozco el enorme esfuerzo que se ha hecho por darle su lugar al educador. Yo como persona que vive con diabetes, me doy cuenta del valor que tiene el poder brindar no solo conocimientos y apoyo en el automanejo de la diabetes, sino el esfuerzo por empatizar con el paciente y de utilizar todas las herramientas al alcance para mejorar su comunicación, para motivar al paciente, para lograr cambios de actitud, para ir avanzando paso a paso hacia un mejor control, para identificar sus limitaciones y dificultades, para identificar y resolver problemas, a veces, simplemente, para escuchar al paciente.
Quizá el hecho de siempre estar leyendo e investigando sobre diabetes, me han hecho obviar algunas cosas del manejo de la diabetes, que después de varios años, forman parte de tu rutina de vida diaria (como el monitoreo de glucosa, o las hipoglucemias, etc.)
Cuando me enfrenté con personas que tienen diabetes, y que no lo aceptan, que no saben leer o escribir, que tienen miedo a realizar cambios porque lo que han estado haciendo les ha "funcionado", o que tienen una ganancia secundaria para seguir igual (como la atención del marido, o de los hijos), que no tienen dinero para enfrentar el gasto del autocuidado, que tienen alguna discapacidad por el mal control de la diabetes, que hacen dietas de "caldo de pollo" porque nadie les ha dicho que pueden comer otra cosa, etc., etc., etc., es cuando valoro que se trata solo de conocimientos, se trata de algo más. Se trata de encontrar "eso" que necesita el paciente para que esté dispuesto ha realizar los cambios de vida que sean benéficos para él o ella. Y encontrar "eso" a veces no es fácil. Entonces la labor del educador es importante.
El educador pasa de ser un experto en conocimientos de la diabetes, a un profesional que tiene que saber desde técnicas de enseñanza, psicología, motivación, técnicas de comunicación, liderazgo, medicina, hasta estádisticas, computación, inglés, etc.
Creo que no todas las personas tienen oportunidades como yo, de contar con mucha gente cerca quienes me han enseñado mucho de diabetes. Pero me gustaría que todas las personas que viven con diabetes, tuvieran la oportunidad de contar con un experto que esté dispuesto a caminar junto a él y acompañarlo en la experiencia de vida que significa "VIVIR CON DIABETES".

Blanca Santín